viernes, 2 de diciembre de 2011

Don Jaime

Don Jaime es el nombre del velador de mi casa, (su casa) en Celaya, Guanajuato, México.



Escribo esta entrada por que en mi consideración, don Jaime es un ejemplo de ciudadano responsable, personas como él merecen ser reconocidas. Don Jaime lleva trabajando en la privada varios años, en los cuales ha demostrado ,entre muchas de sus cualidades: puntualidad, esfuerzo y honradez, lo que le ha ganado el respeto y confianza de muchos. 
Pero lo que mas llama la atención, es la pequeña huerta que sembró en una banqueta. En un espacio que va de 40 cm de ancho por 1 metro 1/2 de largo, don Jaime se las arregló para sembrar: maíz, margaritas, sandía, jitomates, chiles, melón y hasta un árbol de aguacate.  Además, tengo que mencionar, que la tierra que ocupaba esta banqueta, estuvo sometida a derrames de aceite de coches por muchos años, por lo que don Jaime tuvo que trabajar no solo en sembrar si no en la remediación de la tierra erosionada y contaminada.

Para mi generación que a lo mucho que llegamos fue a sembrar un frijolito en algodón, esto es algo que sale de nuestro contexto, pero que al mismo tiempo llama la atención. 

Creo que intentar reproducir este modelo (no hablo de específicamente en la banqueta), es algo que puede ser muy enriquecedor.

Felicidades Don Jaime por su ejemplo.








lunes, 28 de noviembre de 2011

Los caminos de la vida...

"...No son lo que yo pensaba, como los imaginaba, no son lo que yo creía..."

Así como en la canción de los Ángeles azules, la vida me sorprendió una vez mas hace algunos meses. Afortunadamente me sorprendió de una manera muy positiva.

Después de una búsqueda ardua de un trabajo en el que pudiera aplicar y desarrollar mis conocimientos como bióloga, a principios de Agosto/2011 empece a trabajar como parte del equipo de Salvemos al río Laja A.C. en la ciudad de San Miguel de Allende.

Solo pasaron un par de días, cuando recibí un mail que cambiaría mi vida para siempre.... El título de aquel mail era: MIND scholarship!. El mail decía lo siguiente:

Dear Pilar Alvarez,
In the last minute, one of our MIND Category A scholarship holders decided not to join the master programme, and that could be very good news for you.
As you are the first on the reserve list, I would like to ask you whether you will accept the MIND scholarship for the edition 2011-13 (Category A) or not.
Due to the date, it will be probably not possible for you to join the orientation week (22-26 August).
Moreover, as the winter term in Sweden and The Netherlands begins already on 29 August, the easiest (and maybe the only feasible option) would be to spend the first MIND year in Austria (begin of winter term: 3 October).
However, we can clarify those issues next week, but first we need your decision ASAP!
Thus, please inform us by E-Mail at latest until SUNDAY (14 August), whether you accept the MND scholarship and study place or not.
I hope, you do and then we can manage all further necessary steps (such as enrolment, flight ticket, housing, insurance etc.) during next week.
I am looking forward to your reply and sending kind regards
Dr. Ralf Aschemann

Un mes y medio después de aquel jueves 11 de Agosto, me encontraba volando con todas las emociones del mundo rumbo a Graz, Austria para comenzar con el primero de 2 años del programa.

Ya pasaron 2 meses, y estoy segura que todas las decisiones que tome antes de venir (buenas y malas) me condujeron hasta este momento. Todas las frases clichés se cumplieron.



jueves, 28 de abril de 2011

Intro: ¿Por qué ahora?


- "Cuando veo a un adulto en una bicicleta, no pierdo las esperanzas por el futuro de la raza humana" H.G. Wells.

¿Por qué ahora?

Mi curiosidad por el uso de la bicicleta comenzó hace unos años. Yo estudiaba biología en la ciudad de Guadalajara y para llegar hasta la Universidad todos los días desde mi departamento, tenía que caminar lo que yo le llamaba "la subida de la muerte".

En coche, el recorrido a la universidad te lo podías echar en unos 7 minutos si había mucho tráfico, sin embargo, yo tenía que cruzar toda la escuela de medicina de mi misma universidad (tenía suerte que me dejaran pasar, por que si no, hubiera tenido que rodearla para llegar a la parada), después de cruzar todo Medicina, subía aquella pendiente que a la fecha odio, por que ya ni por subirla todos los días me dió las piernas que merecía. En fin, a todo esto, después unos 20 min llegaba a la parada y ahí tenía que esperar a que pasara el camión. Pero, cuando pasaba el camión iba llenísimo, literal ya no cabía ni un alma y por lo tanto los camiones ya ni se molestaban en pararse, lo que hacía que tuviera que esperar de 10 a 15 min para el siguiente y rezar de que este si parara.


Si por algo salía tarde de mi casa o sentía que ese día mis piernas no merecían subir aquella pendiente, tomaba un taxi que por 5-7 min de recorrido me llegaron a cobraban hasta $50.

Así fue como empezó mi lucha desesperada por tener un coche...

El no tener un coche me limitaba, me limitaba a salir de noche, a salir con la comodidad de traer tus tacones sin andarte matando en la calle, de ir de compras y no llegar a tu depa con los dedos morados de cargar las bolsas del super, a no estar expuesta a la inseguridad que significa a veces andar en la calle (un día bajandome del camión me robaron mi cartera), a estar expuesta a los malos tratos que se reciben como peatón, etc, etc.

Después de tiempo, un muy buen amigo, empezó a salir a pasear en bicicleta los domingos y me llamo la atención. Así que, le pedí a mis papás que si no me iban a dar un carro pronto, de consolación me dieran una bici, y me lo concedieron.

Y ahí estoy yo, siglos después de no haber tomado una bicicleta, en GDL con mi casco de velocidad (super ñoña), mis guantes y mi mochila rumbo a la escuela. Obviamente me fui por la banqueta, asustada, me bajaba en cada esquina para cruzar.

Llegue a la escuela como a la hora por que tomaba una ruta mas larga por que no me imagino subiendo "la subida de la muerte" en bici, eso solo lo hace Chuck Norris.

Cuando salí de la Universidad y empecé a trabajar, decidí que mi meta era comprarme mi propio coche, y así, no le tenía que pedir el suyo a mis papás y podía hacer lo que quisiera con el. Y así fue, al termino del año me compre mi carrito.

El tiempo paso, y el destino me trajo de vuelta a Celaya. Por ahí de finales de Diciembre mi papá choco su camioneta, y en lo que se la arreglaban le presté mi coche, al cual yo no le daba un mayor uso; Para cuando se lo preste tenía 30 mil km, a la fecha ya tiene 50 mil y de esos, solo 100 han de ser míos. A partir de ese momento empecé a salir un poquito en mi bici otra vez, y ahí fue dónde me empece a dar cuenta de lo bien que se sentía, pero también, de todos los problemas que representaba salir en ella. Por eso empecé a buscar blogs, comunidades, videos, publicaciones sobre la utilización de la bici como vehículo para desplazarse en las ciudades.

Y aquí estoy, comienzo este blog con la idea que sea el principio de una comunidad en Celaya en pro del uso de la bicicleta, en la que, entre todos juntos, podamos crear propuestas, eventos, etc., para promover lel uso de la bici, para poder recuperar los espacios urbanos, recuperar la esencia de lo que en verdad significa vivir en una ciudad.

Espero de verdad que esto no se quede como un proyecto o una idea pasajera, todavía me falta mucho por aprender, mucho que estudiar e investigar, pero por algo se empieza. Además estoy solita!, pronto estaré reclutando gente!.

Seguiré reportando mis experiencias sobre andar (ó ¿tratar de andar?) en bici en Celaya, agradeceré cualquier comentario, experiencia que quieran compartir, oponiones, ideas, etc.


Pili