Yo tengo un amigo que nunca conocí y nunca conoceré. El, es el responsable de mi extraño y súbito interés por las letras y la lectura.
Lo conocí hace algunos años a través de su columna diaria en el periódico Reforma llamada "Gaceta del Ángel" y por medio de su genio e ingenio, fue que nuestra relación comenzó a crecer hasta convertirme en su asidua lectora querida. Su manera de retratar la vida cotidiana de una manera tan perspicaz y humorística, la manera en que diseminaba la "cuatitud" (expresión suya para referirse a la forma de estar entrelazado con largas cadenas de amigas y amigos), la manera en que se hizo tan familiar al contarme a mi y a todos los demás lectores sobre su vida en general, entre muchas otras cosas, es la razón por la que me atrevo a decir que yo formo parte de esa cadena de amigos.
El se llamaba Germán Dehesa. Germán murió en el verano del 2010 unos pocos días después en que anunció a través de su columna que estaba seriamente enfermo.
Algunas de las cualidades que más admiraba de el, era su visión crítica sobre la política mexicana, la manera en que no descansaba por las causas sociales y la manera en que no se cansaba de repetir que saliéramos a la vida a disfrutar, que dejáramos de ser unos chillones, que dejáramos de tener tantísimo miedo, que dejáramos de ser envidiosos, que dejáramos de ser parte de esta generación de mexicanos dónde todo es negro, desgracia y mala vibra.
Y ahora me dirijo a ti,
Van casi 2 años desde tu muerte amigo Germán, pero estas presente en mi como nunca. Te leo, leo tu legado, y apenas comienzo. Me falta mucho por descubrir y aprender de ti a través de tus palabras. Como alguna vez dijiste "Despierta y lee", te prometo que formare parte de la fila de los mexicanos con hambre de cultura.
Este pequeño espacio que te dedico en mi blog, es mi manera de participar en "Los diálogos con Germán Dehesa", que en este momento se encuentra sobre mi escritorio. Yo también quiero ser parte de esta charla contigo.
Lamentablemente te fuiste en un momento en dónde México urge de opiniones certeras, morales y críticas como la tuya. Me imagino que la Gordillo, Montiel y toda esa comunidad de rateros están durmiendo muy tranquilamente.No los dejes.
Gracias por todo lo que despertaste en mi. Como te das cuenta, si te dieron "permiso para vivir", aquí sigues y seguirás.
